Santísima Virgen del Rosell. Parte I

Si en Cartagena decimos el nombre de Rosell, quizás nuestro primer pensamiento vaya hasta el que hace muy pocos años ha sido el principal hospital de la ciudad. Sin embargo, si profundizamos en el motivo por el que este hospital lleva este nombre, sabremos que responde a la custodia de los enfermos que la ciudad implora a la Santísima Virgen del Rosell. 

En el año 1504, la Virgen del Rosell ya constaba como Patrona de Cartagena, según se ha podido corroborar en diversos documentos del Archivo Municipal de la ciudad. Dicho patronazgo se mantuvo hasta que, tal y como pudimos conocer en una entrada anterior, el gran fervor popular que suscitó la talla de la Virgen de la Caridad, en el 1723, hizo que se convirtiera en la nueva advocación mariana a la que los cartageneros proclamarían como Patrona.

La imagen del Rosell data del siglo XIII, según diversos estudios, aunque hay quienes la sitúan anterior e incluso posteriormente. Cuenta la leyenda que fue encontrada en el agua por un pescador que se apellidaba Ros. Este apellido y el hecho de que en el siglo XIV se hablaba catalán en Cartagena (debido a la repoblación de la ciudad tras la expulsión de los modéjares) dieron lugar al nombre de Rosell. Por este motivo, la Virgen aparece con una rosa en la mano derecha. También se piensa que en un principio el nombre fuera Roser, por Virgen del Rosario. 

Respecto a los aspectos artísticos de la talla, señalar que es de madera estofada, bulto redondo y se encuentra sentada sobre un trono en posición frontal. La Virgen tiene al niño Jesús en su regazo, siendo ambos de color moreno. El niño posee en su mano izquierda el orbe del mundo. La escultura responde a un estilo románico, según las características que posee. Es una imagen muy prototipo de las que se crearon en la Reconquista. Destacar que la policromía que actualmente presenta no es la original, sino que responde a diferentes restauraciones que se han ido haciendo. Desde el año 2016 es protegida y reconocida por su valor religioso, artístico y cultural, puesto que fue declarada Bien de Interés Cultural. 

Existen diferentes historias alrededor de la Virgen. Se dice que la rosas se convertían en oro cuando eran puestas en la mano de la imagen, o que se volvía invisible en momentos difíciles, por lo que se evitó que fuera profanada. De hecho, durante la Guerra Civil, fue una de las pocas tallas que se libró de ser quemada. También se comenta que el autor (que es desconocido) no pudo finalizar la imagen debido a su muerte, siendo acabada por unos ángeles. 


Actualmente podemos encontrar la imagen de la Santísima Virgen del Rosell en la parroquia de Santa María de Gracia, situada en la céntrica calle del Aire de Cartagena. La imagen que se sitúa en el centro del altar mayor, sobre el sagrario, es custodiada por los Cuatro Santos cartageneros. En un principio se hallaba en un convento situado en el cerro de la Concepción, cuando era custodiada por la Orden Militar de Santa María de España. Sin embargo, cuando la imagen del Rosell pasó a pertenecer al Concejo, fue trasladada a la capilla que este tenía en la catedral de Santa María la Vieja de Cartagena. Posteriormente pasó a su actual ubicación.


Entrada publicada el 15/09/18